El presidente norteamericano expresó su escepticismo
respecto al papel de María Corina Machado como líder de la oposición
venezolana, señalando que para ella “sería muy difícil estar al frente del
país”. Esta declaración refuerza su postura crítica sobre la dirigencia de
Machado y plantea dudas acerca de su potencial para asumir responsabilidades de
gobierno en el contexto actual de Venezuela.
A través de una carta publicada en su cuenta en X, la líder opositora afirmó que Edmundo González Urrutia era quien debía asumir como el “legítimo presidente de Venezuela”.

El presidente estadounidense aseguró que EE.UU. va a gobernar Venezuela "hasta que se pueda hacer una transición ordenada".








